¡Socorro! ¡Vivo en peligro!


Hacía mucho que no me pasaba por aquí. Sí, culpable, pero no penitente. Y vuelvo hoy porque, aunque ya tiene dos añitos y lo han retirado de la circulación, me he tropezado con un artículo muy divertido, o bueno, sinceramente, no sé si llorar o reír. Optaré por reír, que suele ser más sano, aunque el llanto a tiempo y bien administrado también tiene sus efectos terapéuticos.
Veamos, señores. El artículo en cuestión se titula Adaptar la casa a personas invidentes.
Vale, hasta ahí normal. Pero sólo es el título, por consiguiente, tenemos trabajito.
Sigo.
“Estamos acostumbrados a cruzarnos por la calle con personas invidentes y sus perros guías, pero no sabemos cómo es realmente su vida diaria dentro de casa.”
¿Acostumbrados? Venga, le otorgaremos el beneficio de la duda, por aquello de no empezar a saco.
“Cada vez hay en el mercado más accesorios, muebles y utensilios adaptados para hacer más fácil la vida a estas personas, ya que el simple hecho de cocinar, darse una ducha o telefonear a alguien, es un peligro constante.”
Tan bien que íbamos con la primera aseveración… caramba, en serio que ignoraba, hasta día de hoy, que mi vida corriera tantísimo peligro. Creo que esta noche no me ducharé, y aparcaré el móvil porque, ¡claro! Ahora caigo… como no veo y hablo con la boca, podría tragármelo, en un descuido, ya sabéis, que eso de ser ciego es muy malo para la salud. Y en cuanto a cocinar, me sentaré a hablar con mis hijos pues hay que valorar si les conviene más quedarse sin madre o sin comer.
Sigamos.
“LO QUE DEBES SABER…
• Reformas: suelos antideslizantes, ventanas y puertas correderas, baldosas de texturas diferentes.
• Gran ayuda: electrodomésticos por voz, aparato para detectar los colores, despertador que habla, enchufes con braille, etc.
• Evitar: alfombras, escalones, columnas, paredes totalmente blancas, placas de cocina táctiles, entre otros.”
Por ahora me evito los comentarios. Y prosigo.
“Hoy vamos a ver ciertos trucos para adaptar una casa para una persona ciega o con visión reducida, y nos daremos cuenta que una persona invidente es totalmente independiente y capaz de vivir sola gracias a todos estos avances.” (Gran suspiro por mi parte, que si no llego a leer esto me deprimo).
“Grandes cambios en la casa
“Una de las cosas que hay que cambiar son las baldosas del suelo, ya que deben ser lisas, antideslizantes, sin escalones ni alfombras, ya que esto puede hacer tropezar y caer.”
Dios mío todopoderoso, ¿de verdad tengo que meterme en semejante obra? Lo que no me explico es como sigo viva después de que se me levantara el suelo del comedor hace unos meses por un defecto de construcción. Quizá debo dar gracias. Ah, y venderé mi alfombra o mejor, la regalaré… o… la tiraré directamente, no sea que además de los ciegos, los videntes también puedan tropezar de vez en cuando, algo insólito, como sabéis.
“Los azulejos de cada estancia de la casa tienen que ser de texturas distintas para saber dónde nos encontramos solo con pasar las manos por ellos.”
Ahora comprendo por qué me pierdo constantemente en mi propia casa, ¡si me lo hubieran dicho antes! Es que mis azulejos son todos iguales al tacto, y las paredes pintadas también. ¿Cómo no había caído yo en algo tan sencillo y evidente? Me habría evitado tantos momentos de angustia y soledad, extraviada en una habitación sin saber dónde me hallaba…
“En cada habitación podemos incorporar una mampara decorativa de color naranja en sitios estratégicos, como en la ducha, en el comedor o el cabecero de la cama. Este color es el único que una persona invidente puede apreciar y así será más fácil situar estos sitios.”
Ostras Pedrín… Mira que me acerco mi chaqueta naranja a los ojos pero no hay manera. ¿Será porque no tengo mampara naranja por lo que duermo todas las noches con los pies en la cabeza y la cabeza en los pies? Lo que más me inquieta es que siendo el único color que podemos apreciar, yo no consiga verlo. ¿Tendré algún defecto en los ojos?
“Las ventanas y puertas es preferible que sean correderas, esto evitará tener pequeños accidentes y golpes.”
Bueno, en eso estamos un poco de acuerdo, las puertas entreabiertas son muy dolorosas.
“Además el pestillo del baño debe abrirse y cerrar tanto por dentro como por fuera.”
¿Y esta precaución para qué es, por si me encierro y luego se me olvida como abrir? Es que no lo entiendo muy bien. Cierto que los pestillos son mecanismos de alta tecnología y quizá es que no sabemos utilizarlos correctamente.
“Ya existen enchufes con lectura braille y así podremos localizarlos más rápido y saber si es del teléfono o de la luz.”
¡Ahora entiendo por qué me da un calambrazo cada vez que quiero llamar! ¡Que alguien me diga dónde comprar enchufes en braille, que no los distingo, por favor, por favor!
“Pequeños accesorios adaptados
Dentro de la cocina hay muchos electrodomésticos que gracias a los avances están totalmente adecuados para personas ciegas, ya que mediante la voz pueden informar de su funcionamiento.”
No hay tantos y menos para la cocina, pero bien, concedamos una tregua.
“Las placas para cocinar deben tener relieve para indicar los diferentes fuegos y los mandos nunca deben ser táctiles.”
Lo de que deben tener relieve, estupendo, o deberían, vamos, pero eso de que los mandos nunca deben ser táctiles… Me pregunto cómo he estado cocinando desde hace medio año.
“También existe un aparato que te dice cada paso que debes seguir para cocinar y te corrige si estás haciendo algo mal.”
Siempre pensé que era mi madre, uf, estoy fatal últimamente. Aunque claro, podía haber imaginado que era un aparato, puesto que ella no está conmigo.
“La ducha es importante que no tenga escalón y el mango de la alcachofa que sea de un material blando, así se evitará resbalar con él en el caso de pisarlo.”
¿Esto es exclusivo para ciegos? ¿Una persona mayor, un niño, cualquiera, en definitiva, no está expuesto a un accidente en la bañera?
“Encontramos comodidades en todos los aspectos como son despertadores que hablan, aparatos para detectar el color y el tono de la ropa y así saber combinar bien.”
Aquí sólo cambiaría el saber por el poder.
“Grifos y secadores que actúan por sensores, utensilios de cocina especiales, etc.”
Y para terminar, siempre dije, lo dije, ¿eh?, que pulsar el botón del secador o darle al grifo es muy difícil para mí. Sería tan feliz si me lo pusieran más fácil…
Marta Leal, seas quien seas, ha sido una suerte dar con tu artículo.

Autor: Marta

Soy de finales de los 60, así que he vivido una época interesante en mi infancia y adolescencia, llena de cambios, llena de libros. Estudios, trabajo, matrimonios frustrados, hijos maravillosos. Nada demasiado diferente de cualquiera de vosotros. Entrando en los cincuenta. Dicen que es la mejor etapa de la vida...

Un comentario en “¡Socorro! ¡Vivo en peligro!”

  1. ¡Espectacular! Si no fuera porque lo dices tú, pensaría que se trata de un momento de inspiración literaria tuya, un momento de inspiración genial al crear a un personaje tan delirante….

    ¡Qué fuerte!

Y tú, ¿qué opinas?