Soy un ovillo

A mí no me gusta ir al colegio. No me gusta porque hay que cruzar una calle con muchos coches, y a veces el semáforo no funciona, y si el semáforo no funciona me da miedo que me pille un coche. No me gusta porque hay niños que gritan mucho y me tocan, y se hacen caca, y la caca es de color marrón y el color marrón no me gusta. No me gusta porque yo quiero hacer matemáticas más difíciles y solo me ponen sumas y restas que son operaciones para niños muy pequeños, y yo no soy pequeño, y entonces pienso en las matemáticas que a mí me gustan y Nieves se enfada porque no la escucho cuando habla.

No me gusta ir al colegio porque un día estuve en un cuarto con una chica que me tocaba el pene, porque mi padre y mi hermana dicen que hay que decir pene, que hay otras palabras pero son feas. Y ella me tocaba, y no me gusta que me toquen, pero sí me gustaba que me tocara el pene y que lo pusiera dentro de un agujero, y entonces tengo miedo porque si no me gusta que me toquen no entiendo por qué sí me gusta que me toquen el pene. Y después hubo mucho problema y todo el mundo gritaba y me reñía, y Elena y mi padre me decían que nunca tengo que dejar que nadie me haga esto, y esto quiere decir que es malo.

Por eso me tocaba yo solo, que también es raro, porque me gusta mucho y no puedo hacerlo en cualquier sitio como hago puzles que también me gusta mucho, y no entiendo por qué puedo hacer puzles o rompecabezas, y no puedo tocarme el pene. Y mi padre me dice siempre que solo puedo hacerlo en mi cama, pero yo no estoy todo el día en mi cama y es difícil lo que me dice. Además, yo quería saber si todos tenemos un pene, y resulta que las chicas no tienen un pene, que todas tienen un agujero como la chica del cuarto, pero ninguna chica más me deja ver el agujero y si no veo las cosas no puedo entenderlas. Porque yo sí he visto el pene de mi padre, y el de Chema, que es el novio de Elena, porque un día entré en el baño y él está haciendo pis y le vi el pene.

Y como hay muchas cosas que no entiendo, no hablo, o me voy a mi rincón y me hago un ovillo, que esto significa que tengo forma de ovillo de lana, y me quedo mucho rato callado y pienso en las matemáticas que me gustan. Y no entiendo por qué cuando hablo con mi voz, y no con mis pensamientos, nunca digo nada, o repito mucho las palabras. Yo sé que las repito porque estoy nervioso o tengo miedo, pero no sé por qué digo las palabras como si fuera un niño pequeño. Y no sé por qué nadie entiende que todo está dentro de mi cabeza y que yo pienso y sé cosas y no puedo decirlas porque no sé cómo decirlas. Pero tampoco quiero que todo el mundo sepa que pienso y que puedo escribir, por eso solo pongo nombres y dibujos en los papeles, y esto lo escribo cuando mi padre está haciendo algo y no me ve.

Y tengo miedo de que mi padre se muera porque está muy enfermo. Y si se muere me voy a quedar solo porque Elena está en una ciudad muy grande y yo no puedo vivir en una ciudad muy grande porque me da mucho miedo. Y pienso cómo voy a vivir solo y creo que no podré comer mucho porque es muy difícil encontrar comida de algunos colores, y porque muchas personas no me entienden cuando quiero algo. Yo no quiero que mi padre se muera. Mi padre es bueno y solo me abraza si yo quiero que me abrace, y no me toca si yo no quiero que me toque. A lo mejor puedo quedarme con Chema, que es el novio de mi hermana, y tiene un coche, que no es rojo, pero tampoco es marrón, y me gusta ir con él en el coche porque me deja poner música y me deja poner las marchas. Pero Chema también trabaja en la ciudad. No sé con quién podría quedarme si mi padre se muere y esto me asusta mucho.

Y ahora creo que soy malo porque un día me metí en la cama de otra hermana que tengo que no la conozco mucho porque nunca está mucho tiempo, que se llama Alicia, y yo pensé que podía ver su agujero. Y lo busqué entre las piernas que es donde está el agujero y ella se despertó y empezó a gritar y me empujó y me pegó. Y entonces vino mi padre y me apartó de la cama y para apartarme de la cama me cogió el brazo y yo no quería que me tocara. Y también vino Elena y empezaron a hablarme mucho, y Alicia gritaba y yo no entendía nada. Y después Alicia se fue de casa, y más tarde vinieron a buscarme unos hombres que me ataron las muñecas y me tocaron, y entonces sí grité porque no me quería ir y porque me estaban tocando mucho. Y aunque me metieron en un coche que no era rojo pero tampoco era marrón, no me gustó. Y mi padre se quedó en casa sentado en el suelo, y como se tapaba la cara y movía los hombros yo creo que estaba llorando. Y cuando alguien llora Nieves me enseñó que es porque está triste, o tiene dolor.

Y los hombres me metieron en un cuarto que no tenía nada, ni puzles, ni papel ni lápices para pintar, y me quitaron los cordones de mis zapatillas y esto también me enfadó mucho porque me cuesta mucho hacer los nudos. Y me dejaron solo y yo quería hacer pis y no había dónde hacer pis y entonces tuve que hacérmelo encima. Y como gritaba y no venía nadie y nadie me oía, entré en mi cabeza porque en mi cabeza no había ruido, y allí estoy mejor y más tranquilo, y me hago un ovillo y entonces me da todo igual.

Y después vino un hombre que era un médico y yo oía que me hablaba muy lejos, pero tampoco le dije nada. Él no me tocó mucho, creo que solo me miró los ojos un momento, y como yo no miraba, no me importó tampoco. Porque no me gusta que me miren a los ojos. Y después entró Elena y me abrazó, y tampoco me importó que me abrazara porque yo estaba dentro de mi cabeza. Y ella hablaba y también lloraba, pero se fue. Y entonces sí grité mucho y la llamé, pero ella se fue y no me hizo caso y me quedé solo.

Y ahora Alicia no ha venido más y mi padre está muy triste. Y Elena vive con nosotros y entonces si mi padre se muere no me quedaré solo, y esto no me asusta tanto. Pero no quiero que mi padre se muera, y sí me da mucho miedo pensar que mi padre se va a morir.

Ya no me toco el pene porque si han pasado muchas cosas malas porque un día una chica me tocó el pene y porque otro día quería ver si Alicia tenía un agujero, es porque tocarse el pene es malo y porque mirar el agujero de las chicas o tocar el agujero de las chicas también es malo. Y a veces tengo muchas ganas pero como no es bueno que me toque el pene, me muerdo dentro del brazo para que no me vean. Y también tengo que probar cuánto tiempo puedo estar sin comer por si algún día me quedo solo, por si mi padre se muere y Chema y Elena están en la ciudad trabajando y no vienen.

Todo es muy difícil, así que me hago un ovillo. Soy un ovillo

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Autor: Marta

Soy de finales de los 60, así que he vivido una época interesante en mi infancia y adolescencia, llena de cambios, llena de libros. Estudios, trabajo, matrimonios frustrados, hijos maravillosos. Nada demasiado diferente de cualquiera de vosotros. Entrando en los cincuenta. Dicen que es la mejor etapa de la vida...

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