Era su nombre

Bonito cielo estrellado sobre montañas nevadas

La encontraron inánime entre arbustos quemados por la escarcha, salpicada de copos de nieve que la adornaban como reflejos de invierno. Hermosa, ataviada con sus prendas de gamuza y flecos, los ojos negros constelados de infinitas estrellas y de tristeza. Alrededor, el silencio del valle desolado.

Ningún médico de la ciudad pudo determinar las causas de su muerte. Había calidez y salud en la muchacha que, fuera de la reserva, estaba obligada a usar el nombre de Kirai.

Solo el chamán comprendió que la pequeña Sol de Verano se había extinguido como consecuencia del irreversible cambio climático.

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Autor: Marta

Soy de finales de los 60, así que he vivido una época interesante en mi infancia y adolescencia, llena de cambios, llena de libros. Estudios, trabajo, matrimonios frustrados, hijos maravillosos. Nada demasiado diferente de cualquiera de vosotros. Entrando en los cincuenta. Dicen que es la mejor etapa de la vida...

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