Premios Caligrama

Hoy os escribo para daros una para mí grandísima noticia sobre mi novela Yo te cuidaré. Pero prefiero que leáis los antecedentes a modo de correo que recibí el 20 de junio:

Apreciado autor/a,

Hoy estás un paso más cerca de la publicación tradicional… Creemos en ti, en tu talento y en impulsar tu carrera literaria. Por este motivo, convocamos los Premios Caligrama, para premiar a nuestros autores de mayor mérito con la publicación de su obra en uno de los sellos tradicionales de Penguin Random House Grupo Editorial.

¿Qué son los Premios Caligrama?

Se trata de una gala donde anunciaremos los libros de Caligrama que pasan a ser publicados tradicionalmente por la mayor editorial del mundo.

¿Cuáles son los premios que se ofrecen?

Existen 3 categorías de premios a los que puedes optar: el premio Promesa, por la madurez literaria del autor; el premio Best-Seller, por la trayectoria comercial de la obra; y el premio Talento, por sus cualidades literarias. Los premios Best-Seller y Talento se otorgarán a obras que pasarán a ser publicadas en uno de los sellos de Penguin Random House Grupo Editorial, mientras que el premio Promesa comprenderá un Pack Talento para la próxima obra publicada.

¿Quién participa?

Si has publicado con nosotros antes del 30 de junio del 2017, participas en esta primera edición de los Premios, en una u otra categoría.

¿Cuándo será la gala?

Te esperamos el jueves 14 de septiembre a las 19h en el auditorio de la editorial Penguin Random House Grupo Editorial (Travessera de Gràcia 47-49, Barcelona, España).

¿Quién puede asistir?

Todos nuestros autores publicados pueden asistir a los Premios Caligrama, la gran gala de la literatura.

Focos, cámaras, alfombras rojas, flashes, editores y personalidades del mundo literario. La atención estará puesta en ti, tú serás la estrella. El 14 de septiembre tienes una cita en Barcelona.

¡Te esperamos!

Bien. Este mediodía he recibido la llamada de Mireia Sainz, y esto es lo que me ha dicho por teléfono, y luego por correo:

Apreciada Marta,

Con mucha ilusión, te adelanto el link donde podrás leer la nota de prensa oficial donde PRHGE confirma que has sido seleccionada como finalista para los Premios Caligrama en la categoría de Best-Seller:

Pinchad aquí para ver los finalistas.

Ni que decir tiene que estoy feliz, encantada con solo estar entre esos diez finalistas. Gracias a Caligrama por esta oportunidad. Y gracias a todos mis lectores porque sin vosotros, esto no sería posible.

Presentación frustrada y concurso


Tras las presentaciones en Sant Pere de Ribes, FNAC Barcelona y Bilbao, estaba todo listo para la cuarta y en principio última presentación en la librería Lé de Madrid. Hechos los contactos, confirmada la asistencia de bloggers y periodistas, todo a punto en rampa de lanzamiento, además de una gran ilusión por compartir ese momento importante, el evento se vino abajo. No afilaré dagas porque ignoro dónde estuvo el fallo. Dos días antes de viajar, me cancelaron la presentación porque los ejemplares de Yo te cuidaré no habían llegado a la librería. Problema del comercial o de Lé, no lo sé, y por consiguiente, como he dicho, no deseo cargar tintas contra nadie.
Hubo que suspender, avisar a todo el mundo y tragar la ilusión que supo bien amarga. Pero así son las cosas a veces. Por el momento no se ha organizado un nuevo evento en Madrid, aunque desde luego me encantaría. No lo descarto, sin embargo. Veremos lo que deparan los meses siguientes.
Desde aquí, mis disculpas a todos los que reservaron fechas para poder acompañarme. Un sincero abrazo.
En cuanto al concurso que quiero promover para regalar un ejemplar dedicado de la novela, también lo estoy posponiendo por causa del retraso de su grabación en formato Daisy por parte de la ONCE. Siendo un soporte más de lectura del que muchas personas hacen uso para acceder a la literatura, no deseo dejarlas fuera hasta que tengan ocasión de poder leer Yo te cuidaré y participar en él.
Gracias por la espera.

Presentación Bilbao


Podría decir mucho sobre la presentación en Bilbao, pero prefiero dejaros un enlace para que vosotros mismos podáis ver el vídeo que está entero y si queréis, compartir vuestros comentarios.
Sí quiero destacar el lugar precioso donde me acogieron, el Palacio de John, y también la calidez de todas las personas que allí conocí y con las que pasé dos días estupendos.
Asimismo, dar las gracias a mi amigo y escritor Pedro P. de Andrés que coordinó el evento y que me sometió a un tercer grado realmente interesante y amistoso. Gracias a Álvaro Palomo, el creador de la portada de Yo te cuidaré, que estuvo con nosotros y también firmó unos cuantos ejemplares. Mi agradecimiento a Asociación de Escritores Plaza Nueva Idazleak (ALPNI) que promocionó la presentación. A Mari Carmen Azkona y a quien empuñaba la cámara por su colaboración para que el evento llegue a más personas. A todo el público en general.
Eskerrik asko!

Sant Jordi, algo más


Hasta hace poco, Sant Jordi era el día en que esperaba una rosa y quizá no llegaba. El día en que sabía que la gente se lanzaba a las calles a comprar flores y libros. El día en que tocaba felicitar a mi primo… y se me olvidó (felicidades, Jordi). Un día hermoso, realmente, pero del que poco había disfrutado.
No puedo decir lo mismo de la jornada vivida este año, para mi fortuna.
El sábado por la mañana estuve firmando en la plaza que hay frente a la biblioteca de Sant Pere De Ribes. Por suerte, pese a que nos habían anunciado clima lluvioso y más bien frío, el sol hizo acto de presencia y animó un ambiente ya de por sí festivo. Cierto es que no pude estar todo el rato del que se disponía en la mesa de escritores locales, puesto que por la tarde había comprometido mi presencia en las carpas de MeGustaEscribir. Pero tampoco habría podido apurar el horario al completo ya que (gracias, lectores) me quitaron de las manos los libros que había para vender, lo cual me satisface mucho.
En Barcelona no se podía dar dos pasos seguidos. El sol continuaba acompañándonos y el ambiente en las calles no era tal, sino ambientazo. Todos los escritores de la editorial independiente MeGustaEscribir estábamos reunidos en el Passeig Sant Joan, bajo carpas que, ya sí, al final de la jornada nos protegieron de la lluvia. En una entrevista a pie de mesa me preguntaron qué significaba para mí el día de Sant Jordi. Entonces ya pude responder de otra manera:
Sant Jordi es un puente que se tiende entre los escritores y los lectores, es una proximidad que llena de calidez la relación a veces demasiado distante entre unos y otros. Es un punto de encuentro para compartir la vivencia de escribir y la de leer. Independientemente de la cantidad de ejemplares que se vendan o firmen, la experiencia de compartir esas horas con amigos o desconocidos que se acercan a interesarse merece la pena. Dedicatorias, marcapáginas regalados, un café enorme con una madalena de tres pisos ofrecidos con cariño para ayudar a combatir el aire frío que se levantó, una rosa inesperada y muy apreciada, la compañía de amigos que vinieron de fuera para vivir la Diada conmigo.. Y para culminar el día, una cena inesperada con personas maravillosas.
¿Qué es Sant Jordi para mí?
Vender y firmar libros, cierto. Pero siempre habrá algo más, y espero poder disfrutarlo con vosotros durante mucho tiempo.
P.S.: Bueno… había un olor a cloaca muy desagradable cerca de mi mesa… ¿Sería ambientación gratuita sobre el inicio de mi libro?

Presentación FNAC las Arenas (barcelona) 1 de abril


No tengo mucho por contar acerca de la presentación del día 1 de abril en FNAC las Arenas de Barcelona, no al menos en tanto que evento puesto que su desarrollo fue parecido en la dinámica al de la biblioteca de Sant Pere de Ribes una semana antes.
Pero eso sí, una vez más me sentí arropada por la calidez de quienes asistieron, una buena cantidad de público. He de agradecer a varias personas, aunque no las mencione por respeto a su privacidad, su esfuerzo por estar presentes. En momentos así, cuando comprendes que alguien ha superado dificultades físicas o emocionales para acompañarte, es cuando realmente se calibra la grandeza de quienes te aprecian o quieren, y al final, es lo mejor que se extrae de acontecimientos como el del viernes. Esos abrazos inesperados, las felicitaciones, sentir que alrededor la gente vibra y se emociona, esos apretones de manos, el profundo agradecimiento por la dedicatoria de un ejemplar. Grandes momentos para atesorar.
Tengo que agradecer la presencia de Jose Raposo de la editorial MeGustaEscribir (un buen técnico de luces), la de Thais Buforn, de nuevo genial presentadora, así como la buena disposición en todo momento del personal del FNAC. Gracias a quienes, pese al mal tiempo, decidisteis salir a la calle para compartir ese momento tan especial conmigo. De corazón. Os espero, si os apetece que volvamos a vernos, el día de Sant Jordi en que estaré por la mañana en Sant Pere de Ribes y por la tarde en Barcelona. Os daré más datos cuando se acerque la fecha.

Presentación Yo te cuidaré, biblioteca Manuel de Pedrolo

Cartel del evento

                        A priori, parecía que la fecha de ayer no auguraba una buena asistencia. Incluso me habían sugerido cambiarla. Pero cuando tomo una decisión procuro mantenerme en ella, y la decisión era no cambiar el día para presentar el libro, pese a que estemos en vísperas de la Semana Santa oficial.
Una vez más, mis lectores, mi gente no me decepcionaron y la sala polivalente de la biblioteca Manuel de Pedrolo de Sant Pere de Ribes alcanzó el pleno. Hubo que poner más sillas de las que se habían dispuesto porque las hileras se iban rellenando. Después el silencio escuchando era tan intenso que en un momento dado hice alusión a la cantidad de asistentes pues, sinceramente, pensaba que había muchos menos. El aplauso masivo y los gritos de ánimo y silbidos me dieron exacta medida, o casi, del número de personas que me acompañaban, y con todo y con eso, me quedé corta en mis propios cálculos. Gracias a todos por estar ahí una vez más, por ofrecerme tanta calidez, tanto interés en mis palabras, que espero que se traduzcan en muchos lectores disfrutando de Yo te cuidaré.
Thais Buforn, actriz y dobladora (y mi prima, para mi orgullo) estuvo conmigo conduciendo la presentación con su habitual simpatía y su profesionalidad. Escucharla leyendo un fragmento del libro fue todo un placer, un lujo, fue como encender la televisión y sentarse a ver tu película preferida. Por suerte estará conmigo también el día 1 de abril en FNAK Las Arenas, en Barcelona así que a los que no pudisteis asistir ayer, os invito a compartir un buen rato con nosotras.
Como no quiero desvelar nada porque reventaría las presentaciones que todavía quedan pendientes, no voy a detallar la dinámica de las mismas. Os pido, si me lo permitís, que vayáis pensando preguntas para poder mantener un coloquio en cuanto thais y yo terminemos de parlotear el próximo día 1. Me encanta conversar con vosotros, conocer vuestra opinión y despejar vuestras dudas, si las tenéis.
Por último os comento que de nuevo volví a empuñar mi bolígrafo de la suerte para firmar y dedicar ejemplares. Para mí es difícil poner a la práctica el ejercicio de escribir. Pensad que dejé de hacerlo con once años (por eso mi caligrafía es como de niña pequeña) y tengo que centrarme mucho en lo que estoy haciendo para no armar un caos de letras y procurar que se entienda lo que escribo. Pero lo hago con sumo gusto y con toda mi alegría y agradecimiento porque sé que la persona que abre uno de mis libros delante de mí para que se lo firme, aprecia mucho el gesto, y solo por eso merece la pena el esfuerzo de escribir a mano.
Nos vemos en el FNAK. Gracias de corazón y feliz lectura.

Presentación y firma en barcelona


El día 1 de abril estaré en el FNAC Las Arenas de Barcelona presentando mi novela Yo te cuidaré. Puedo daros una primicia, y os anuncio con toda mi ilusión que tendré el placer de contar con la compañía de Thais Buforn, actriz y dobladora, además de Jose Raposo, amigo y asesor de Me Gusta Escribir. ¿Y quién sabe qué más? Nos encontraremos a las 19 h. Recordad que os espero a todos, pasaremos lista.

Podréis adquirir libros en la tienda, si lo deseáis, o llevar vuestros ejemplares para que os los firme. ¡Lo haré encantada! Nos vemos.

Los personajes – Yo te cuidaré


Ay, los personajes, esos seres que nacen en nuestra mente, a los que quieres encasillar y de repente, cuando de verdad los conoces, actúan y se comportan como no esperabas. Sí, ya sé que puede parecer un tópico, pero en mi caso al menos no es así. Ocurre, y tuve que aceptarlo.
Porque sí, empiezo muy entusiasmada haciendo fichas: edad, procedencia, color de pelo, color de ojos, estatura, peso, cómo viste, cómo se mueve, sus gustos, sus manías, su modo de hablar, sus creencias.. Y un largo etcétera, no os podéis ni imaginar, creo que los ficheros de la policía no deben de ser tan completos como los de un escritor intentando perfilar sus personajes. Y con todo tan preparado, ¿por qué de pronto resulta que a tu protagonista no le gustan las albóndigas, como habías previsto, sino que las odia? Ah, ese es el gran y maravilloso misterio. Es que a medida que lo desarrollas y lo implicas en la trama, cobra entidad, o sustancia, o profundidad, se revela como lo que es, una persona ficticia que vive y siente y sufre y ante la que has de admitir que es como es.
Pese a las vueltas y giros que di para dar con el protagonista adecuado, el que de verdad encajase en la idea que tenía para mi novela, cuando pensé en Javier Almazán tal como lo conoceréis, supe de inmediato que era él, y con la certeza, apareció su imagen, su voz y su personalidad.
El nombre es muy importante. Siempre buscamos uno que nos permita identificarnos con el personaje, hacerlo nuestro, que nos guste. Sería incapaz de plasmar un personaje estupendo con un nombre que me disgustara, supongo que es una obviedad. Javier es uno de los nombres de varón que más me gusta, siempre me ha gustado, y se quedó ahí esperando su momento. Ni siquiera se lo puse al personaje de mi anterior novela porque por más peso que tuviera en la trama, casi de protagonista, no lo era. Almazán es un apellido fuerte, rotundo, de origen leonés, pero además es un sentido homenaje, una vez más, a mi amigo Paco Almazán que espero pueda echarle un vistazo a mi novela desde donde quiera que esté.
Javier no está basado en ninguna persona que yo conozca, pero sí tiene mucho de unos y de otros, y muy poco de mí, no penséis que porque es ciego es una proyección de mi persona, ni mucho menos. En general, los que ven tienden a pensar que todos los ciegos tenemos algo en común. Y quizá lo único en que nos podemos asemejar es en el mismo hecho de no ver, solo en cuanto a hecho, porque incluso cada cual lo vive de manera diferente, se conduce y se comporta de modo diferente, como cualquier otra persona, hay tantos tipos de ceguera como individuos, y tantas maneras de procesarla y experimentarla como personas.
Hay personajes de mi libro que sí se inspiran en personas e historias reales. La propia Nerea, que en un principio se llamaba Carla, y luego la vi más como Nerea. Sus actos no son una invención, ocurren, y causan estragos en las familias. El abuelo, incluso Ariadna, ambos nacen de historias conocidas de personas queridas. Eduardo no existe, pero quise reflejar la realidad de tantas personas que sufren su misma debacle social. La secretaria del centro de rehabilitación es la imagen cariñosa de una gran amiga mía. Fabio el galgo existe, y Dago, aunque era un pastor alemán, se llamaba el segundo perro que hubo en mi familia cuando yo era pequeña y al que tuvimos que sacrificar porque entonces la lismania no tenía remedio ni vacuna.
Oh, no, y no conozco a nadie tan perturbado y perverso como Olga. Como anécdota os diré, que poco tiempo después de crearla conocí a una mujer que se llama así, y otro poco de tiempo después supe que es enfermera… He de reconocer, sin embargo, que no me costó meterme en su mente, en la raíz de sus desequilibrios. Creo que pese a todo, se la puede comprender más o menos, y allá cada cual con los sentimientos o emociones que le despierte.
Guillem, Raúl, Griselda, Víctor, los guardas, Gabi, Marcel…. Todos ellos surgieron de la nada, del archivo de mi imaginación, pero a cada uno lo sentí, lo vi, a cada uno le inoculé un poquito de alma que espero que de algún modo os llegue.
Tantas veces se ha dicho que por muy buena que sea la trama, si no la surcan buenos personajes, morirá en la memoria de los lectores, que lo único que puedo desear es que los míos os hablen al oído, os susurren sus sentimientos y emociones para que de algún modo podáis comprenderlos, identificaros con ellos, si fuera el caso.
¿Cuál es el personaje que más recordáis de todos los libros que habéis leído? ¿Cómo trabajáis en la creación de vuestros personajes? ¿Os apetece  contarme algo sobre lo que os han inspirado los míos, sin spoilers, por favor? Me encantaría que me lo explicarais por aquí. A lo primero os responderé después del primer comentario, si tenéis a bien dejarlo.

El proceso – Yo te cuidaré


Desde que se gestó la idea para la novela hasta que por fin hallé el camino para desarrollarla pasó un año y medio. No sé otros escritores, pero desde luego a mí no me chorrean las tramas, me cuesta estructurarlas, verlas en mi cabeza, ordenarlas, saber dónde empiezan y dónde han de ir a desembocar. Intento hacer esquemas, fichas de personajes, procuro planificar las escenas, su contenido y cronología. De verdad que lo intento, y siempre fracaso. Soy una calamidad en ese sentido. Tengo el ordenador lleno de carpetas para cada proyecto de novela, y hasta parece que cumplo con mis propias expectativas. Sin embargo, al final todo este trabajo no deja de ser algo muy orientativo, una especie de desbrozacaminos que no llega a cuajar del todo, no hasta que algo en mi mente hace clic, y solo entonces lo veo todo claro.
Es cierto que para que una obra cuaje hay que tener muy presente lo que se quiere contar, cómo se quiere contar y dónde se quiere ir a parar. Cuál es la idea principal, quiénes los personajes y a dónde deseamos que se encamine su historia. A menudo he comenzado novelas basándome en una chispa, pero sin ver el final, y me he quedado al principio o a la mitad del camino. Lo mismo me ocurrió con Yo te cuidaré. Cambié de trama y de personajes, de entorno y de contenidos al menos tres veces hasta llegar a la versión definitiva. He de reconocer que es frustrante, pero no deja de ser un entrenamiento, un ejercicio de calentamiento que, con un poco de suerte y mucho esfuerzo, termina por convertirse en una auténtica carrera hacia la meta.
Javier Almazán al principio era una mujer ciega, los antagonistas no estaban determinados, su pareja de argumento era Guillem, un tipo extraño con una historia secreta. Después Guillem pasó a ser el protagonista, su pareja en el argumento sería Naira, una tinerfeña en peligro… Todo empezaba en un centro de rehabilitación primero, en una calle con un muerto en el suelo después… Como veis, un caos de situaciones, personajes cambiantes e historias indefinidas. Todo este proceso tan desordenado y poco profesional es mi modo habitual de trabajar. Desparramo las ideas, las imágenes, los personajes, la documentación, los contactos que pueden aportarme información, todo a mi alrededor como una habitación infantil patas arriba. Es como si necesitara experimentar mucho antes de quedarme con lo que realmente quiero contar y con los personajes con los que quiero compartir unos meses.
De repente un día una mano mágica pulsa el interruptor que lo desencadena todo. Las ideas, las imágenes y los personajes se activan y ellos solitos van ocupando posiciones. ¡Oh, momento indescriptible! Entonces sí tomo algunos apuntes, perfilo los personajes, intento conocerlos, dotarles de profundidad, ubicarlos. Eso no quita que después cambien porque se comportan como no esperaba en un principio, o no termino de verlos como los había imaginado, y tampoco es óbice para que no aparezcan otros con los que no contaba, como ocurrió en Yo te cuidarécon Eduardo, por ejemplo. Sea como sea, acabo por hacerlos míos, los reconozco en mi mente, oigo sus voces y veo sus gestos.
Lo mismo ocurre con las escenas. Dentro de mi cabeza hay una evolución, una progresión, una continuidad que procuro respetar, pero a menudo se intercalan situaciones con las que no contaba y he de rehacerlo todo. Sé que cualquier escritor que lea esto pensará que soy un desastre. Es posible que así sea. No obstante, al final consigo lo que me propongo, y en este caso, no en demasiado tiempo, puesto que empecé a escribir Yo te cuidaré en mayo de 2014 y terminé en febrero de 2015.
Mi forma de trabajar es lenta, en realidad. No paso a otra escena si la actual no me satisface por completo. Reviso y corrijo, no hasta la saciedad, pero poco me falta. Por ello creo que puedo envanecerme un poquito de entregar originales lo más pulidos que me sea posible. Mimo mucho mis textos, nacen de mi interior y no me parece justo que alguien que no los ha vivido como yo tenga que corregirlos. Por supuesto admito cualquier sugerencia de editores, acepto corrección de errores, faltaría más, pero siempre partiendo de la base de un trabajo lo más pulcro posible. Dicen que no se trabaja así, que hay que escribir sin parar, todo seguido hasta el final y después meterse a revisar y corregir. Bueno, cada maestrillo tiene su librillo, o cada escritorcillo su truquillo.
Y por último el título. Mi enemigo más acérrimo. Un refugio para Clara no se titulaba así, fueron los de la editorial quienes se lo cambiaron, pero el original, que ya no diré porque me da vergüenza, me costó más tiempo que la propia novela, en proporción. Sin embargo, Yo te cuidarésurgió solo. Se trata de un leitmotiv en la novela, además… esas palabras no son lo que aparentan, ni muchísimo menos…